MEJOR LA ENDORFINA QUE LA ADRENALINA

«Nuestro cuerpo produce de manera natural una hormona responsable de
aumentar la alegría y de eliminar el dolor, esta hormona recibe el
nombre de endorfina. Muchas veces nos hemos encontrando disfrutando de una sensación de
alegría, de felicidad, de ganas de vivir, sin encontrar una razón
determinada.

Aún cuando hayamos tenido un día complicado, una mañana
agotadora, de repente, nos sentimos inmersos de una sensación que no se
puede describir, pero, que nos hace sentir muy bien, esta euforia, como
los sentimientos que experimentamos y que parecen salir de la nada,
nacen en realidad de cerebro.

Cuando la endorfina comienza a
proporcionar dosis extras se reduce el dolor físico y aumenta el amor
por la vida. A medida que en nuestro cuerpo circula más cantidad de
endorfina que lo habitual, las cosas insignificantes que vemos todos
los días pasan a causarnos una enorme alegría. Si bien son muchos los
factores psicológicos que influyen en nuestro estado de ánimo, la
endorfina es a la que le corresponde el papel más importante para
determinar como nos sentimos a diario. Cumple una función muy
importante en el equilibrio entre la depresión y la vitalidad. Como
todas las hormonas, la endorfina es una sustancia bioquímica que en
este caso actúa como analgésico y euforizante natural.

Es considerada
la verdadera droga de la felicidad, teniendo en cuenta además, que se
trata de una sustancia química natural producida y elaborada por
nuestro cuerpo, no causa ningún efecto secundario y se obtienen
excelentes resultados. Si bien en la actualidad son los bienes
materiales los que nos estimulan a sentirnos plenos, no debemos olvidar
que la felicidad la tenemos que buscar dentro nuestro y dirigirnos a
encontrar lo que estimula la producción de endorfinas y así lograr la
felicidad. Si enfrentamos las situaciones con una actitud positiva
lograremos aumentar la producción de esta hormona y así podremos vivir
situaciones agradables, aprovechar las oportunidades que son nos cruzan
en esta vida, acercarnos a nuestros sueños y evitar de esta manera el
sufrimiento y la falta de placer.»


Los párrafos anteriores vienen de la mejor respuesta en Yahoo a esta pregunta, sin identificar al autor. Y por supuesto, como todo, es incompleta y con un enorme depende. Sin embargo, es cierta y válida en todo lo expuesto.

Agrego sin embargo que, dado que somos cuerpo, mente, corazón y espíritu, o dicho de otra forma, somos la suma de dimensiones física, intelectual, emocional y espiritual, el balance de éstas dimensiones es clave. En lo espiritual, cada persona elije su camino, a la vez que te comparto que yo he elegido seguir a Jesús, porque creo que él fue quien dijo ser, por su ejemplo, la inspiración y ser el gran maestro de todos los tiempos. Seguir a Jesús trae paz, amor, tolerancia, paciencia y fe, entre muchos otros frutos que sólo muchísimo te puedo recomendar. Sin embargo, claro, esta es una decisión personal.

Pero bueno, volvamos ahora a la adrenalina, pues resulta que ésta es la enemiga natural de la positiva endorfina. Las emociones intensas, el extremo, el riesgo, el peligro, la conquista y tanto más, producen la adrenalina de la que fácilmente nos podemos volver adictos, en sacrificio directo de la endorfina.

Veamos qué agrega la respuesta en Yahoo.


Cuando una persona está con miedo o en una situación amenazadora, el
cuerpo automáticamente produce comportamientos de supervivencia, libera
hormonas para luchar y/o huir. En algún momento todos hemos sentido los
efectos de la adrenalina, podemos recordar la palpitación acelerada del
corazón, la respiración acelerada y un deseo de huir del peligro.

Otros
síntomas son: el aumento de azúcar en la sangre, de la presión,
disminuye la actividad en el sistema digestivo, de sangre a los
órganos, la piel se pone fría y suda, y se dilatan las pupilas. El
efecto es que el cuerpo dirige la sangre a las partes del cuerpo que
requieren el oxígeno para escapar del peligro: los músculos
periféricos, el corazón, los pulmones y el cerebro.

En la labor del parto, por ejemplo, la adrenalina inhibe la labor por que:

• Se disminuye el nivel de oxitocina, en proporción directa a la cantidad de adrenalina producida.
• No permite la dilatación del cuello
• El útero recibe menos sangre, pues menos oxígeno; así es que las contracciones serán más dolorosas.
Se caen los niveles de endorfinas.


¿Queda claro? La presencia de adrenalina baja los niveles de endorfinas, y con ello, todos sus efectos positivos. Es importante comprenderlo, asimilarlo y administrarlo, pues no somos pocos los que hemos sido adictos a la adrenalina y todos sus efectos, incluida esa innata disposición para huir o luchar.

Para concluir esta colocación de hoy en este blog de un tema salido de los azules, acá siguen recomendaciones de la respuesta citada para generar endorfinas.

Veamos y luego… nos vamos.

¡Feliz domingo!


Formas para poner en marcha la producción de endorfinas:

Existen numerosas fórmulas para poner en acción la producción de
endorfinas, sin usar medicamentos y así poder disfrutar a pleno, cada
día. Hay que tener en cuenta, que nuestro organismo libera pequeñas
dosis de endorfinas que a su vez, en poco tiempo, son eliminadas por
unas enzimas, también elaboradas por nuestro cuerpo. Esto se debe a que
si las endorfinas circularan libremente por nuestro cuerpo, no
sentiríamos el dolor y esta es la única manera de darnos cuenta que
existe algún problema físico, tampoco podríamos valorar la felicidad
cuando logramos conseguirla.

Si bien no es posible ni conveniente
eliminar estas enzimas, sí existen distintas maneras de lograr que la
producción de esta hormona sea constante. El método es sencillo,
debemos potenciar las situaciones que nos resultan agradables
aumentando así nuestro estado de ánimo y como consecuencia se
estimulará la producción de esta hormona. Uno de los primeros pasos es
disfrutar de las pequeñas cosas que nos suceden a diario.

Las comidas: Disfrutando del color, la textura, el aroma, el sabor de
determinadas comidas estimulamos varios sentidos de nuestro cuerpo,
esto produce una experiencia sensorial que desarrolla la producción de
endorfinas. Debemos eliminar la gula y la comida chatarra.

La música: Escuchando música logramos penetrar en una experiencia
sensorial tan grande, que ésta influye enormemente en nuestro estado de
ánimo. Para aumentar la producción de endorfinas debemos crear un
ambiente placentero, eligiendo la música que más nos relaje o que más
nos guste.

Los ejercicios físicos: No debemos realizarlos encerrándonos en un
gimnasio, la mejor manera de disfrutar de ellos es corriendo, caminando
o andando en bicicleta. Estos ejercicios ayudan a eliminar la depresión
y es la mejor y más rápida manera de elevar las endorfinas.

La risa: Es un excelente estimulante del cuerpo tanto físico como
emocional, mejora la respiración, libera tensiones y produce
endorfinas. Hay que procurar recuperar el buen humor, rescatando la
capacidad de reír y la buena predisposición.

Las ilusiones sanas: Se trata de poder disfrutar del futuro,
despegándose del pasado y de las cosas malas que nos suceden en el
presente. Sobreponernos a las cosas adversas teniendo proyectos
esperanzadores y soñando con cosas posibles de concretar. Si mantenemos
las ilusiones y las expectativas reales lograremos mantener el buen
humor y nos será más fácil comenzar cada día.

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