El abandono en el que he tenido mi blog, los tweets y hasta los kilómetros en las calles tienen una sencilla explicación: ¡he estado muy ocupado! Sin embargo, ante un reclamo con jalón de orejas de hoy, tecleo de nuevo en éste espacio que amo y dejé botado por algunos días, también porque no me escapé a un resfrío con todo y estornudos, escalofríos y dolor de cuerpo.
Las malas noticias para nuestros competidores, por supuesto, es que una buena parte de la ocupación intensa de éstos días, tiene que ver con oportunidades extraordinarias que se han presentado, y que por supuesto, no hemos podido dejar pasar. Desde luego que no deberían los publicistas asumir que me refiero a ellos solamente, pues competidores pueden ser desde mis compañeros de “turneras” (carreras de pueblo), mis rivales de ron500 (usualmente en familia), los fiebres con los que juego algo de ajedrez en línea (y que no conozco) o cualquier negocio que hoy vaya en un sentido contrario.
Hace unos años aprendí la idea del balance personal entre todo lo que hacemos, con un particular enfoque en nuestras dimensiones física, emocional, intelectual y espiritual. A la vez, introduje la propuesta personal de procurar una dosis razonable de éste balance, por períodos de 24 horas. Y más tarde, decidí intentarlo no solamente en lo personal, sino de alguna forma procurar contagiar y propiciar condiciones para que otros lo hagan, a su manera y su estilo, en su tono y forma personal, para contribuir y no dejar pasar una solo posibilidad.
Así el proceso se abre y los espacios que se alcanzan hoy descargan dosis sanas de adrenalina, en un dominio particular de las endorfinas que generan esa sensación positiva de paz y armonía que se requiere para ser puente, conectar y facilitar condiciones para éxitos, logros y mucha satisfacción. También se carga el alma cuando se aplauden logros de la gente que uno más ama, se abraza en familia y se construye en comunidad con amor y visiones compartidas. Emociona asumir compromisos para una vida entera, enciende ver organizaciones extraordinarias y revisitar eventos profundamente inspiradores. Provoca descubrirnos en crisis, limitaciones y serios desafíos, en medio de mucho pesimista crónico y fatalista tímido, para celebrar trabajando duro y en tribu, con paciencia y fe.
En un blog abierto como éste, por supuesto, no soy nunca específico ni tan transparente como lo puedo ser en lo personal, y por ésto, mucho dejo sin precisar con toda la intención de simplemente dejar una idea gruesa y una propuesta conceptual para proponer enfoques, ideas y caminos que se dirijan a hacer una contribución todos los días. Para muchos, éstos pueden ser momentos críticos en desempleo, en caos o temor, y sin embargo, serán nuestras decisiones y nuestra confianza las que tendrán que mover nuestra mente hacia la luz y lo positivo, fuera de las sombras y lo que oscurece, para mantenernos focalizados en esas posibilidades de cada día desde muy temprano por la mañana.
Mi querido amigo o amiga, para mí en éstos momentos son las dos y pico de la mañana, estoy molido de cansado y desde temprano en la mañana voy por unas millas que correr. También iré por un día intenso a vivirlo con la alegría que genera aún más oportunidades y con Dios en el corazón latiendo, íntegramente conectado en la gratitud que vibra en cada centímetro del alma.
Así que bueno, las malas noticias para mis competidores son simplemente tonalidades en el hecho de que estoy felizmente ocupado. Y así como podría ser porque estoy entrenando para correr 30 segundos menos por kilómetro (difícil…), aprendiendo algún nuevo movimiento en el tablero (más aún…), leyendo para comprender mejor (leo despacio!), tocando puertas para descubrir nuevas opciones (y mañana no es excepción) o simplemente, aprendiendo cada día a caminar en la dirección correcta para vencer al enemigo. (¿¡Malas noticias por ésto!? Naaaaaaa.)
Desde luego, espero que hayás percibido un tono simple de diversión espontánea en el teclado en desvelo de hoy, (tal vez a unas 70 palabras por minuto. ¿o serán sólo 30?) y la realidad de que en el fondo y en la superficie, estoy seguro que a ninguno de mis colegas y competidores, en uno solo de los terrenos en los que compito, les puede preocupar en lo más mínimo que esté ocupado y enfocado a jugar mejor, pues desde hace mucho tiempo aprendí (y lo saben) que hay para todos y obviamente, que ganamos más si ganamos todos.
¡Abrazo!, retomo el blog, vuelvo a teclear y seguimos de frente. ¡Abrazo! que mañana sale el sol de nuevo, hay un día lleno de posibilidades y tribus maravillosas para alcanzarlas juntos. ¡Abrazo! porque la mayoría de nosotros tenemos la bendición de abrir los ojos en las mañana, y ver, levantarnos de la cama, y caminar, abrir el tubo y tomar agua potable en cantidad. ¡Abrazo! Que no hay crisis si hay voluntad, y mañana viene un día para ir por él con todas las ganas. ¡Abrazo!










Jorge, que artÃculo de hoy de la nación, gracias por poner frases positivas en un mundo de sólo frases negativas. Hasta me levanté estaba durmiendo a las 9 am, medio negativo, enredado, y me levanté y dije voy para adelante. Gracias.
Me alegra tanto!!, qué bueno. Esa fue la idea al escribir esos párrafos. La verdad, como a todos, igual de repente empiezo a sentir la sombra encima del pesimismo colectivo ante la crisis. Y como todo, es cuestión de sacudirnos los pensamientos negros y enfocarnos en luz, planes y futuro. Abrao!
J
Hola Jorge. Gracias por el artículo de ayer en La Nación. Ya no me sentí tan sola en el mundo. ¡¡Somos colegas!! Te explico: Se dice de la personalidad tóxicamente positiva con tendencia a publicarla mediante recursos de la comunicación colectiva. De quienes se conforman con batir los sentimientos de una sola persona aún cuando sus mensajes fueron leídos por cientos. Pero Dios es tan grande, que en ocasiones motiva a esa sola persona que escuchó a escribirnos, y entonces, todo, digo TODO, vale pena. Entramos en la dimensión edificante que inspira nuestro trabajo, para entender que nuestra profesión está al servicio de nuestro ser humano y no al contrario. Entendemos la importancia de abrir la boca para edificar, porque si es para otra cosa ¿qué sentido tiene?
Entendemos que el servir a través de palabras es un privilegio. El buscar el cambio positivo en personas anónimas es un placer que hace vibrar el aura. Solo algunos se dan cuenta de este reflejo cuando logran ver y lo llaman "su ángel".
En el artículo de La Nación y en este blog pude ver "tú ángel" y te escribo a decirte gracias por la vibra y gracias por compartirlo.
Aunque solo te conozco de saludo familiar por mi esposo, lograste conectarme y por esos impulsos extraños de la vida quise escribirte y hasta proponerte que algún día unamos nuestras fuerzas positivas al servicio de la comunicación.
Un abrazo espiritual,
Carla Castro (le agregaré el "de Montero" solo para que sepas quien soy, porque aunque amo a mi esposito, no me gusta el llaverito)
Hola!
HabÃa extrañado tus textos, me alegra que retomemos este punto de encuentro entre colegas y viejos amigos. Saludos, Irene Esquivel.
Hola Irene!!, un gran abrazo y en efecto, enfocados en superar éstos tiempos complicados a base de trabajo, lucha y optimismo. Y de escribir para La Nación, una exploración en fase inicial. Salud!
¡Qué interesante! Eso de "personalidad tóxicamente positiva con tendencia a publicarla mediante recursos de la comunicación colectiva" ha hecho considerar volver a terapia semanal! Aunque me alivia descubrir que el tipo no es tan extraño.
En efecto, me emociona la idea de ser puente, conectar, encender y detonar, particularmente si transforma y acelera. En un país como el nuestro, donde lo cercano al estancamiento es lo cotidiano, estamos comprometidos a provocar con todos nuestros recursos. Y si en una dimensión se trata de palabras, pues palabras serán!
Saludos Carla!