HACHE SE ESCRIBE CON H

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

“En Costa Rica las agencias de publicidad no tienen ortografía y hace años no compran diccionario”, dijo don Alberto Cañas en el artículo publicado hace unos días, que te incluyo en formato PDF. Dado el caso citado, me temo que tiene algo de razón.
No obstante, la generalización es errónea, excedida y hasta ofensiva, como lo sería de mi parte si afirmara que todos los señores de su edad están seniles, son malcriados y se creen con autoridad suficiente para decir lo que se les antoje. ¿Cierto? Por esto no lo afirmo y más bien, dejo de lado su extremo desconsiderado y me concentro en lo importante del artículo publicado: el doble error ortográfico, uno en la publicación y otro en la respuesta.
Creo que es importante hacerlo y enfocarnos en el hecho de que estamos mal en ortografía, en profundidad y alcance, que el sistema educativo no está entregando gente que sepa escribir y que talentos como don Alberto no se están repitiendo en las nuevas generaciones. Los errores a menudo, más que un dedazo acá o allá, son horrores descomunales reiterados por gente que se resiste a corregir su insuficiente formación.
Todos estamos expuestos a errores, y por esto, no señalo ni juzgo uno. Simplemente, corrijo mis errores tan pronto me percato y procuro aprender de ellos para no repetirlos. Requiere de cierta atención y un poco de vergüenza, que un error ortográfico tiene que dar pena y no se puede tolerar como aceptable. Por esto, de todo lo escrito aquí, si me encontrás uno o varios, no dudés en avisarme, que nadie se exime de la equivocación y además, cuando escribo directo en el blog no cuento con corrector de ortografía como en Word, y así es aún más fácil pifiar. (…¡acá estoy sudando frío de que se me vaya a ir uno en estos párrafos!).
Sin embargo, se cometió un error en las publicaciones con esa Ache que no tuvo Hache, como también en la respuesta aclaratoria con todo y horror incluido, para sumar en dos seguidos que no merecían menos que una llamada de atención publicada, aunque no me hace gracia alguna que todas las agencias y los publicistas hayamos salido pringados con el tiro certero y al hígado de nuestro venerado escritor, poeta, político y tanto más.
Así que ni modo, toca corregir al banco y su agencia. Confío en que pronto veamos Hache en estos anuncios, aunque por lo que a mi respecta, ya aprendí a deletrear la marca y por esto, podrían cambiarnos de campaña, que de una forma u otra, me hizo sentirme como estudiante regañado con la maestra al frente de la clase, en el deletreo labialmente acentuado de una palabra nueva, provocándome una sensación, poco positiva.

Share Article

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Other Articles

innovation

Uber y la resistencia al cambio

Hace unos días escuché de un contrariado joven profesional ante la inminente venta de la pulpería de su mamá en la que él trabajaba. “Yo tengo un vida por delante”, argumentaba en oposición a esa

Subscribe

Copyright All Rights Reserved © 2020