JUZGANDO PARA EL OJO DE IBEROAMERICA.

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Hoy es viernes 13 y estoy en Montevideo. Llevo horas viendo comerciales y disfrutando esta oportunidad de juzgar en el Ojo de Iberoamérica, con el DVD que me enviaron en mi laptop y una Coca light sin hielo, mientras nos preparamos para continuar filmación mañana. Creo que entre una toma y otra voy a tener que seguir en esto, porque son 700 piezas las que le toca a cada juez, de las casi 4.000 que se inscribieron este año. Es una experiencia verdaderamente rica y emocionante, aunque pesada y extenuante.
Supongo que Mau Garnier debe estar también en las mismas, que es el otro tico en el jurado, como todos los demás en nuestra región Iberoamericana, porque la votación inicial cierra el lunes, y la tenemos que hacer por Internet. Luego saldrán los short lists y bueno, entre el 6 y el 8 de Noviembre los ganadores en el Hilton de Buenos Aires. En todo caso, ¿porqué te cuento esto? Porque creo que tenemos que acercar los grandes festivales de creatividad publicitaria a San José de Costa Rica, y a cada uno de nosotros.
“Do you know who cares about Costa Rica? Man, Costaricans!”, me dijo un día Kevin Roberts, autor de Lovemarks, de una forma brutalmente honesta y sincera. Y me lo decía no para ofender, sino para abrirme los ojos y rajarme la miopía que tenemos todos los campechanos nativos de pueblos como el nuestro. Por esto, la vía es conectándonos, participando y procurando encender las ganas de ganar en esas grandes arenas creativas.
Sí, lo acepto. No tendremos los presupuestos gigantes de producción como en otros mercados, pero podemos compensar con ideas, innovación, atrevimiento. Y por supuesto, acepto que tendremos lobby que hacer, romper muchos obstáculos y conseguir atención, una pieza a la vez.
Créeme. Nada es imposible.

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