SHACKLETON Y EL CANCER CERVICAL

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Con dos bronces y un plata en el Cannes Lions pasado, Shackleton muestra con esta idea lo grande que puede ser una propuesta y lo injusto que puede un jurado, en mi opinión. ¿Hay quien no coincida conmigo en que esta idea estaba para más? ¿O será que me conmueve la historia más allá de lo premiable?

Es difícil el camino hasta un León, como lo es más el camino al corazón de la consumidora en nuestra búsqueda por su lealtad. Tan difícil es lograr una idea ganadora, como ejecutarla impecablemente, así como no es fácil enfrentarnos al desafío que implica contar la historia de forma seductora, simple y ganadora.

Al ver este ejemplo de Shackleton, me pregunto: ¿será que su caso podría haberse contado mejor aún para llegar a oro?, o bien, ¿qué le faltó a la agencia española para pasar de plata y bronce? El caso es extraordinariamente inspirador y su motivo, recordar víctimas del cáncer cervical en el anuncio de una solución, se logra de manera particularmente íntima y sensible.

Pasó la era de la publicidad que interrumpe, y claramente, aquella que solía resolver cualquier asunto con un spot de treinta segundos. También se borraron las líneas y hablar de ATL o de BTL es simplemente anticuado. En la creación de experiencias para conectar con la consumidora, el camino es maravillosamente cargado de misterio, intimidad y sensualidad, pues ninguna decisión se toma racionalmente.

Ella cambió y nosotros también. Nos estamos reinventando y las agencias tenemos vida por mucho tiempo más, especialmente si aprendemos de modelos como el de Shackleton en España, que sigue llenando de Leones su vitrina.

Sobre el Cáncer Cervical en Wikipedia

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